Y es justo en ese momento, cuando alguien nos traiciona, que nos sentimos violados en nuestros sentimientos, y devaluados en nuestra confianza y lealtad, ya que estos dos valores, la confianza y la lealtad, son sentimientos elevados que todos tenemos derecho a dar y recibir en igual cantidad de quienes llamamos "amigos".
Pero cuando un amigo nos traiciona cambia de manera total, o de alguna manera el valor de la amistad.
Muy difícilmente encontramos a alguien que no haya pasado por algún tipo de esta experiencia tal dolorosa como es la traición. Nos quejamos, nos sorprendemos porque es mu difícil comprender que las personas nos fallen, pero no podemos evitar que nos traicionen o traicionar, porque como seres humanos somos falibles, egoístas y hasta desconsiderados. Por naturaleza somos limitados, y estamos expuestos a cometer errores, y algunas veces nos fallan porque también nosotros fallamos de alguna manera.
La traición en sí es dolora, porque en la mayoría de los casos nos llega de las personas que más queremos, ya sea de un amigo, una amiga, un novio/a o de las dos partes. No se piensa en la importancia y en el valor de la amistad y dependiendo de cómo haya sido esa traición, se perdona la ofensa o simplemente la olvidamos, aunque ya nada es igual. Cuando la traición la comete un/a amigo/a dejamos de creer en el/ella, ya que la consideramos como un atentando a nuestra confianza depositada en la persona que queremos, y como ya he citado anteriormente, lo único que podemos hacer es perdonar, pero a veces el perdón no es suficiente o ni si quiera vale, y lo máximo que podemos esperar, es que algún día tengamos la suerte de poder olvidar.
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